Lo ultimito

miércoles, 14 de enero de 2026

12 DE ENERO




LLEGARON


Le petit Chaperon rouge

“Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tan bien que todos la llamaban Caperucita Roja. Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo.

– Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla.

Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el compadre lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca

La primera versión escrita y publicada de Caperucita roja data de 1697En esta versión de “Le petit Chaperon rouge”, literalmente “El pequeño chaperón rojo” o “El Chaperoncito rojo”suprime escenas de la leyenda original poco apropiadas para la corte de Versalles, como cuando el lobo disfrazado invita a la niña a comer algo que ella no sabe que son los restos de su querida abuelita.




OBRAS POÉTICAS

Cuando quieras saber por quién sollozo,
Si algo te importa oírme sollozar, Pregúntale á tu pecho muy quedito,
Y alguien en él, tal vez te lo dirá.
Y si alguien te responde — (estoy seguro
Que sí responderán)
Y pronuncian tu nombre, entonces, niña,
Ya no preguntes más!


Es el precursor de la poesía negra en América


CANTO A MI ESPOSA

“-Negra de mi vida
A dónde vas?
Quédate en mi rancho,
No te quejes más;
Mira que me aflige
Tu infelicidad;…
Oye mis arrullos
Palomita amada!…”

“-Mi palomo mío
Lo perdí ya!…
Deja que lamente
Suerte tan fatal;
No te dé cuidado
Mi infelicidad;
Verme no deseo
De ninguno amada!…”

Esto le decía
En noche pasada,
A un mozo del pueblo
Cierta desconsolada;…
Mas a las pocas vueltas,
Al poquito de nada,
Tuvo cierta cosa
Como un sapo de hinchada!…
Si ponemos en agua
Un granito de sal,
Pronto se disuelve
Con facilidad!…
Nunca en las mujeres
Fue efectivo nada;
Todo en ella es humo,
Todo falsedad!



EL VAGABUNDO DE LAS ESTRELLAS 

Durante toda mi vida he tenido conciencia de otros tiempos y de otros lugares. He sido consciente de la existencia de otras personas en mi interior. Y créanme, lectores, lo mismo les ha sucedido a ustedes. Regresen mentalmente a su niñez, y recordarán esta conciencia de la que hablo como una experiencia propia de la infancia. En aquel momento no habían cobrado una forma fija, no habían cristalizado; eran aún plásticos, un alma fluctuante, una conciencia y una identidad en proceso de formación, de formación —¡ay!— y de olvido.




LA CHICA DEL CUMPLEAÑOS

"El anciano permaneció unos instantes mirándola fijamente, sin decir palabra. Seguía con las manos posadas sobre el escritorio. Junto a ellas se amontonaban gruesas carpetas similares a libros de cuentas. También había objetos para escribir, un calendario y una lámpara con la pantalla de color verde. Aquel par de pequeñas manos parecía formar parte del mobiliario. La lluvia seguía azotando los cristales de la ventana y, más allá, se veían borrosas las luces de la Torre de Tokio.





EL DIABLO VESTIDO DE AZUL    

        

Llevé las dos jarras de cerveza hasta la entrada y le di una a Junior. Una de las pocas maneras que conozco de poner contento a un campesino rústico es darle un poco de cerveza y dejarle contar unos cuantos cuentos. Así que me senté y me puse a beber mientras Junior me contaba los sucesos de la última semana en el local de John. Volvió a contarme la historia de Howard Green. Cuando lo hizo, agregó que Green había estado haciendo algunos trabajos ilegales para sus jefes y que, según pensaba Junior, «fueron ellos, los blancos, los que lo mataron»


SE FUERON



AUTOMORIBUNDIA

Nací o me nacieron –que no sé cómo hay que decirlo– el día 3 de julio de 1888, a las siete y veinte minutos de la tarde, en Madrid, en la calle de las Rejas número 5, piso segundo.
 ¿Para qué ocultar la fecha de mi nacimiento? En otros conatos de autobiografía he mentido, pero ahora, al hacer la autobiografía definitiva, no quiero comenzar mintiendo, porque no quiero que se dude algún día de todo lo dicho. Quede desmentido el que nací el año 1891, resultando equivocados todos los horóscopos que me han hecho. ¡Y lo siento, porque eran optimistas los del 3 de julio de ese año!
 Pero ¿para qué ocultar la verdad ante muertos que viven? –los muertos son muertos que han muerto al fin–. Antes creía que alguien podía vivir siempre, pero dentro de cien años todos calvos y, además, sin cuero cabelludo.




AUTOBIOGRAFÍA

«Es difícil saber cuál es el primer recuerdo que una conserva. Me acuerdo con claridad del día que cumplí los tres años. Nació en mí la sensación de ser importante. Estábamos tomando el té en el jardín, en el lugar donde más adelante se mecería una hamaca entre dos árboles. Había una pequeña mesa de té cubierta de pasteles, con mi tarta de cumpleaños toda bañada en azúcar y con velitas en el medio. Tres velitas. Y luego un hecho significativo: una minúscula araña roja, tan pequeña que apenas podía verla, recorrió el mantel; mi madre exclamó:

- Es la araña de la suerte, Agatha, la araña de la suerte para tu cumpleaños.

Luego la memoria se desvanece, salvo el vago recuerdo de una porfía interminable de mi hermano sobre la cantidad de pastelillos que podía comer. ¡Estupendo y emocionante el mundo de la niñez!»

Agatha Christie – SU TERCER CUMPLEAÑOS



CRÓNICAS FAMILIARES

El corazón del hombre es un mecanismo de precisión, compuesto por pocas piezas esenciales, que resisten al frío, al hambre, a la injusticia, a las crueldades, a la traición, pero al que el destino puede herir, como hace el niño con las alas de la mariposa. El corazón sale de estos golpes latiendo cansadamente; a partir de ese momento el hombre será quizá más bueno, quizá más fuerte, y quizá más decidido y consciente en su trabajo, pero no volverá a hallar en su espíritu aquella plenitud de vida y de impulsos con que puede llegar a rozar la felicidad. Aquel día era el 18 de diciembre de 1944.


2008Ángel González

poeta español (n. 1925).

PREMIO PRINCIPE DE ASTURIAS DE LAS LETRAS 1985


Esto no es nada

Si tuviésemos la fuerza suficiente
para apretar como es debido un trozo de madera,
sólo nos quedaría entre las manos
un poco de tierra.
Y si tuviésemos más fuerza todavía
para presionar con toda la dureza
esa tierra, sólo nos quedaría
entre las manos un poco de agua.
Y si fuese posible aún
oprimir el agua,
ya no nos quedaría entre las manos
nada.





DE UN CIPRÉS

Hay en el cigarral un ciprés que se aho
entre cipreses sanos.
Espigaba su altura, su verde adolescencia
con ímpetu y vigor,
cuando una yedra ansiosa que junto a él medraba
lo enlazó lentamente.
Lo rodeó primero con un tímido abrazo
y luego, posesiva,
encarceló su instinto buscador de las nubes
frenando ya su ascenso vertical;
y trepó hasta la cima de cónica figura,
y deformó su forma,
y le arrancó sus ramas,
y descarnó su carne, dejándole sin fuerzas,
sin voz para un lamento,
y le apagó sus verdes, y se bebió su savia.
Lo miro y me da pena y pena le doy yo:
pese a todo, su flecha roza el cielo y yo, no.









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