LLEGARON
TEORÍA DEL NAUFRAGIO –
v –
He muerto tantas veces, que esta última
parece una aventura conocida:
es un ir, anudado con la duda
de no volver al punto de partida
Viéndolo bien, nadie regresa ileso
de los sueños que sazonan la vida;
siempre hay algo que sangra en el regreso:
el beso estéril, la canción perdida
1905: Manfred Bennington Lee
, escritor USA - Ellery Queen (f. 1971).
La hechicera de Times Square
Si el año pasado le hubieran ustedes preguntado al padre Bowen de la parroquia de Todas las Almas, de Times Square, si aprobaba la doctrina deuteronómica de ojo por ojo diente por diente, les habría reprendido, y habría citado alguna máxima evangélica, probablemente la de volver la otra mejilla, Mateo 38-39. Pero si se hacen la pregunta ahora, lo más probable es que el padre Bowen invoque a una autoridad profana llamada Ellery Queen.
1910: Nikos Kavvadías,
poeta griego (f. 1975).
FEDERICO GARCIA LORCA
En un momento tu bolero agitaste
y tus enaguas también, color naranja oscuro.
Acaso fuera agosto, supongo, no lo sé,
cuando partían los caballeros a la cruzada
Banderas marchando en compañía del viento,
y las mortales galeras estaban por zarpar.
En el pezón materno temblaban los bebés
y el viejo perezoso asoleaba sus pelotas.
Al toro profundamente Picasso resoplaba
y en las colmenas se pudría entonces la miel.
AMBOS MUNDOS – FOLLETÓN –
Todo empezó cuando la abuelita Nunzia se quedó casi inválida a causa de trastornos circulatorios propios de su edad. Medio día era atendida por una asistenta que dormía en su casa y el otro medio, por los parientes más o menos desocupados que nos turnábamos con cierto orden. La abuela estaba bien de la cabeza y su memoria, aunque indiferente a la actualidad, se conservaba dicharachera y fotográfica en cuanto al pasado. Seguía gustando de la lectura, si bien ahora reducida a viejas revistas que le servían de guía para el recuerdo
PREMIO PRINCIPE DE ASTURIAS DE LAS LETRAS 2025
EL MISTERIO DE LA
CRIPTA EMBRUJADA
"Este parece ser el
destino de algunos de los seres humanos, como parecía dar a enteneder su padre
no hace mucho, y no seré yo quien objete ahora precisamente el orden del
universo. Hay pajaritos que sólo sirven para polinizar flores que otros
animales se comen para dar leche. Y hay quien de esta concatenación saca
enseñanzas. Es posible que las haya, no sé. Yo, pobre de mi, siempre me he
empeñado en ir a la mía, sin tratar de entender la maquinaria de la que quizá
soy pieza, como el escupitajo que en las gasolineras echan a las ruedas después
de inflarlas. Pero esta filosofía, si es que es alguna, no me ha dado buen
resultado."
"El periodismo es
la última pinche barrera que nos impide caer en la barbarie. Sin periodismo,
sin circulación de información, todos levantaríamos la mano cuando el big
brother lo dijera. Es la voz de los mudos y el oído extra que Dios le dio a los
sordos. Es el único pinche oficio que aún vale la pena en la segunda mitad del
siglo XX. Es el equivalente moderno de la piratería ética, el aliento de las
rebeliones de los esclavos. Es el único puñetero trabajo divertido que aún
puede practicarse. Es lo que impide el regreso al simplismo cavernario.
SE FUERON
Se le supone ser el
autor del famoso retrato de Cervantes.
ORFEO
Gozaba juvenil el Trace Orfeo
De libre edad la primavera ociosa,
Dando á sus afios regalado empleo
La lira dulcemente numerosa:
No al vinculo legal del Himeneo
Afectos cede , ni á ia Cipria Diosa,
Qual si anteviera el ánimo presago
Ya por su medio el venidero estrago.
ALGO YACE EN EL CAMPO
"Algo yace en el campo, en algún sitio,
confiada a la tierra ciega y olvidadiza,
algo que estimuló en un poeta la profecía,
un poco de polvo invisible y abandonado.
El polvo de la alondra que escuchó Shelley
y que inmortalizó desde entonces,
aunque sólo vivió como los otros pájaros
sin saber que sería inmortal;
vivió su mansa vida y un día cayó,
una pequeña bola de plumas y huesos:
y cómo murió, cómo cantó cuando
se despedía, nadie lo sabe."
GUILLERMO EL TRAVIESO
"En aquel instante se despertó el señor Jones, seguramente por efecto de la fría mirada de la señora.
Ofreció toda clase de excusas. Le parecía que se había desmayado. Había tenido un dolor de cabeza muy fuerte, producido, probablemente, por los rayos del sol matutino. Se sentía mucho mejor después de su desmayo. Lamentaba haberse desmayado sobre el sofá de la señora. Limpió, en parte, las huellas de sus botas sucias con una mano no menos sucia.
—No han hecho ustedes «nada» en este cuarto —dijo la señora Brown—. A este paso no acabaremos «nunca». Guillermo, vete de aquí. Estoy segura de que les estás estorbando.
DONDE VAS, ALFONSO XII
"ISABEL.–Hijo, tú tienes todavía muy poca, experiencia, y yo... ¿qué voy a decirte? He sido Reina de España desde que tenía tres años, durante treinta y cinco. ¡La de intrigas y trapacerías políticas que habré yo visto, y lo que me han hecho sufrir unos y otros! Cánovas es leal, no voy a negarlo, y un político muy inteligente; si quieres, el más inteligente de los políticos; pero es eso: un político. Y yo no sé si es conveniente que en estas circunstancias tan difíciles nos represente...(Rectificando.) Te represente un político.
ALFONSO.–Entonces, ¿quién?
ISABEL.–¿Qué sé yo? Novaliches, el mismo Marfori...
ALFONSO.–No, mamá...
LOS HOMBRES DE WILMET
"Ese año el
invierno fue muy duro. Febrero y marzo fueron unos meses crueles (no en la
forma que canta el poeta, tal vez, pero bastante malos para la mayoría de
nosotros). Rodney era el único que parecía entretenerse: revistiendo con
aislante las cañerías, descongelando el tanque y arreglando un reventón en una
tubería del vecino en plena noche. Empecé a preguntarme si de verdad conocía al
hombre con quien me había casado, pues jamás hubiera imaginado que poseyera
esas habilidades.
La espada
¡Así..! Puño con puño. Nos enlaza
con un mismo poder la ejecutoria
que, con oculto gesto de victoria,
transmigra el corazón a la coraza.
Tu genio es retador; mi genio emplaza;
tú eres el talismán; yo soy la Historia;
tú quieres el combate; yo, la gloria;
tú recuerdas el Triunfo; yo, la Raza.
Pues así nuestras almas se parecen,
¡a ver si, vencedoras, resplandecen!
¡Corazón, late fiel! Y tú, mi espada,
cegadora en mi diestra firme, brilla.
Porque eres como yo. ¡Y estás forjada
con acero y con sol, como Castilla!
LEERÁN ALGUN DÍA
Escribo para alguien que me espera.
No sabe que me espera. Cualquier día
encontrará la palabra quieta con su ansia
y le dirá mi sentido a su sentido.
Quizá resbale por ella y no la entienda.
Hay que respetar al tiempo. El sabe madurarnos.
Puede que la verde palabra bajo su sol grane
o que el alma tierna le urjan gravedades,
sonrisas entreveradas entre los grises,
alguna ortiga de ira que la irrite,
un moho triste que contenga salvaciones,
azulear fugitivo entre densos líquenes,
por la complejidad de serlo no decir hombre
en el recuerdo que despierta a la memoria
de esa sucesión de olvidos que es su sueño.
Algún día, alguien leerá lo que no he escrito,
pero su apariencia lo moverá a lo eterno.
Conversaciones con José Pepín Bello
"Recuerdo que un día en mi cuarto de la Residencia de
Estudiantes Federico [García Lorca] nos leyó, a Juan Ramón Jiménez y a mí,
Mariana Pineda. Escena impresionante. Juan Ramón, con los ojos cerrados, lo
escuchaba atentamente y mostraba una gran concentración. Cuando acabó de
leerla, y tras percatarse de que a los dos nos había complacido, Federico le
dijo a Juan Ramón: «Bueno, a ver cuando me la estrena». Juan Ramón Jiménez,
sorprendido, le contestó: «¡No, no, eso nunca! Estrenar no!». Él consideraba
que era una impureza para ganar dinero. Ya estaba bien con escribir una obra,
pero estrenarla no, eso nunca. Que hubiera dinero de por medio de ninguna
manera, era inconcebible.
¿El teatro representado no entraba en sus planes?
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